Uno de los métodos de control que utilizamos para determinar la resistencia residual y la tenacidad de nuestras fibras  es el @Ensayo Barcelona, desarrollado por investigadores de la @Univerdad Politécnica de Cataluña.

En dicho ensayo (adaptado tanto para probetas cilíndricas como cúbicas de 150 mm), la probeta se somete a un estado tensional de tracción indirecta mediante la aplicación de una carga puntual vertical transmitida por dos punzones colocados en dos caras opuestas, registrándose el descenso del pistón en función de la carga aplicada (Figuras 6 a y b).

El Ensayo Barcelona es un ensayo alternativo (o complementario) al ensayo de viga con entalla. Este ensayo es especialmente interesante y recomendable para el control de calidad durante producción, en particular en obras en las que hay grandes volúmenes de hormigón involucrados y se requiere controlar los costes de inversión en ensayos de control (manteniendo representatividad estadística) y reducir la dispersión de los ensayos. Entre las principales ventajas podemos nombrar:

  • La dispersión de los resultados es menor, y por tanto se reduce el número de lotes desechados y se incrementan los valores característicos de la resistencia residual (Figura 6 c).
  • Es un ensayo más rápido y económico en comparación al ensayo de viga con entalla.
  • Se puede llevar a cabo en cualquier laboratorio de control de calidad, pues se requiere únicamente una prensa convencional para llevar a cabo ensayos de compresión.
  • Se puede correlacionar con el ensayo de viga y, por tanto, establecer el ensayo Barcelona como el de referencia durante el control de producción.